You dont have javascript enabled! Please download Google Chrome!
lunes 20 de enero de 2020

Un año de mañaneras

Luis Estrada*

El presidente Andrés Manuel López Obrador (amlo) es el primer jefe de Estado o de Gobierno que lleva a cabo conferencias de prensa diarias. Cada mañana, de lunes a viernes, a las siete de la mañana, después de la reunión con los secretarios que integran el gabinete de seguridad, amlo convoca a los medios de comunicación en Palacio Nacional para exponer temas, celebrar actos protocolarios y contestar las preguntas de la prensa. De acuerdo con las cifras de spin (spintcp.com/conferenciapresidente), las 252 conferencias de prensa realizadas durante el primer año de gobierno tuvieron una duración promedio de 95 minutos, incrementándose de 70 (promedio en diciembre de 2018) a 110 minutos (promedio en noviembre de 2019), siendo la más extensa la del jueves 31 de octubre, que duró 150 minutos.

En diversos medios de comunicación se ha mencionado que amlo impone la agenda con las conferencias de prensa. De acuerdo con las cifras de spin, únicamente 8% de las notas principales de primera plana de los siete diarios más importantes de circulación nacional (El Economista, El Financiero, El Universal, Excélsior, La Jornada, Milenio y Reforma) retoman los temas que menciona (dos en promedio por conferencia) previo a la sesión de preguntas y respuestas. Así, consideramos que aunque da de qué hablar en cada una de las conferencias, él no establece la agenda.

Las menciones a amlo en los medios de comunicación se derivan de las controversias y polémicas que se generan al hacer afirmaciones que no se pueden probar, promesas que no se pueden corroborar de inmediato, compromisos que no se cumplen en los plazos establecidos y al mencionar datos contradictorios o falsos. De acuerdo con el conteo de spin, el presidente promedia 63 afirmaciones no verdaderas por conferencia (promesas, compromisos, no falseables y falsas), sumando 15,790 en el primer año de conferencias de lunes a viernes. El Washington Post recientemente actualizó el total de afirmaciones falsas o engañosas del presidente estadounidense Donald Trump, contabilizando más de 13,500, de lunes a domingo, en todos sus eventos, incluyendo los tweets de la cuenta @realdonaldtrump. En un tercio del tiempo de gobierno y sólo en las conferencias de lunes a viernes, amlo triplica el número de afirmaciones falsas o engañosas que ha mencionado Trump.

Afirmaciones no verdaderas: Trump vs. AMLO

La polémica que genera amlo al mencionar frases que polarizan o que no se pueden probar es parte de una estrategia que otros presidentes utilizan para sumar el apoyo popular en cada una de sus decisiones de gobierno. De la misma forma que el mandatario divide y contrapone al pueblo (segunda palabra más mencionada: 1,732 veces) con las élites políticas y económicas (neoliberales es la cuarta palabra más mencionada: 720 veces; conservadores, la quinta: 693 veces), los presidentes Chávez y Maduro en Venezuela, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Bolsonaro en Brasil y Trump en Estados Unidos, dividen a la sociedad en pueblo vs. élites, destacando el papel de defensor del pueblo que tienen los gobernantes, a quienes se deben y cuyas acciones son justificadas por defender sus intereses.

 Conferencias matutinas de AMLO. Afirmaciones no verdaderas

Con el conflicto y la polémica como una de las características más relevantes de los mensajes de amlo en las conferencias de prensa, el combate a la corrupción, siendo la palabra más mencionada (2,321veces) es el ejemplo más nítido de contraste de su gobierno con las seis administraciones pasadas, a las que denomina conservadoras, neoliberales y hasta neoporfiristas. Las menciones a los presidentes Carlos Salinas (128 veces), Ernesto Zedillo (67 veces), Vicente Fox (82veces), Felipe Calderón (124 veces) y Enrique Peña (79 veces) son más frecuentes que varios de los héroes del logo del gobierno de amlo, que representan tres momentos fundamentales en la historia de México: la Independencia con Miguel Hidalgo (16 veces) y José María Morelos (33 veces); la Reforma con Benito Juárez (el más mencionado con 146 veces) y la Revolución con Francisco I. Madero (142 veces), así como Lázaro Cárdenas (49 veces). La evocación de los héroes patrios en las respuestas a la prensa en las conferencias mañaneras es similar a las referencias constantes que presidentes populistas llevan a cabo utilizando otras herramientas de comunicación, que van desde maratónicos programas de radio hasta las redes sociales, como Twitter o Facebook.

Las conferencias de prensa de amlo son la herramienta de comunicación favorita del presidente mexicano y la fundamental de su gobierno para informar a la ciudadanía a través de los medios de comunicación. La convocatoria emitida desde la Oficina de la Presidencia incluye a los integrantes del gabinete que asisten, participan exponiendo temas y contestan las preguntas de la prensa. Quienes más han asistido y participado son el Canciller y los integrantes del Gabinete de Seguridad: Luis Crescencio Sandoval, General Secretario de la Defensa Nacional (43 asistencias y 29 participaciones), Alfonso Durazo, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (41 y 18), José Rafael Ojeda, Almirante Secretario de Marina (39 y 13), Olga Sánchez, Secretaria de Gobernación (37 y 15) y Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores (30 y 29). A pesar de que amlo presume un gabinete paritario, las asistencias y participaciones son mayoritariamente de los secretarios (69 y 73%, respectivamente).

AMLO

No obstante que las conferencias de prensa se convocan para contestar las preguntas de los periodistas, el presidente escoge quiénes realizan las preguntas, privilegiando a los que se sientan en la primera fila, con 56% de las preguntas y 24% para la segunda. Si bien Comunicación Social de Presidencia ha insistido en que se sientan en primera fila quienes llegan más temprano o se forman para entrar a Palacio Nacional, la realidad es que la prensa que se autoidentifica como de medios “digitales” es la que más pregunta (39%), por encima de la prensa escrita (25%), de radio (14%) y televisión (12%). En las 14 conferencias de prensa llevadas a cabo fuera de la Ciudad de México, los mismos reporteros que ocupan la primera fila en Palacio Nacional suelen hacerlo también en los cuarteles militares de la Secretaría de la Defensa en los estados de la República Mexicana donde se han llevado a cabo.

Más aún, a los periodistas que se identifican como de medios “digitales”, amlo les dedica más tiempo que al resto. Al inicio del gobierno, el tiempo que ocupaba el presidente por reportero promediaba cuatro minutos, mientras que ahora la media es de 11. El récord de duración en la respuesta a un periodista es de 45 minutos, cuando el presidente respondió a Marco Antonio Olvera, quien se identificaba como periodista del diario digital Radio Latino Inc., y ahora se presenta como corresponsal del medio Bajo Palabra, asociado con la comunicación oficial de René Bejarano y Dolores Padierna. Otros medios “digitales” que han preguntado frecuentemente a amlo en las conferencias de prensa incluyen Nopal Times, Víctor Blogs, Quesadilla de Verdades y Gurú Político, cuyas preguntas van desde saber cuál es el tipo de sangre del presidente (contestó que es “4T”), cuál es su secreto para estar cada mañana sin enfermarse en las conferencias de prensa, si duerme en cámara hiperbárica, hasta si ha sido difícil gobernar o cuáles serán las acciones para perseguir a supuestos enemigos del gobierno, siempre sobre temas fuera de la agenda mediática.

 Conferencias matutinas de AMLO. Tiempo promedio de respuesta por pregunta y por reportero

Por el contrario, la prensa tradicional (medios impresos, radio y televisión) que busca documentar el sustento de las afirmaciones de amlo en las conferencias, es atacada en redes sociales (por bots y por los propios periodistas de medios digitales) por hacer preguntas difíciles al presidente. En algunos casos, los ataques a las y los periodistas de medios tradicionales han trascendido el plano virtual, recibiendo amenazas en los mítines. La descalificación de la prensa proviene del propio amlo, que la ha caracterizado como conservadora, fifí (109 veces) e incluso como su adversaria (228 veces). Tim Russert, periodista de nbc, conductor desde hace años del programa dominical de análisis político Meet the Press decía que las autoridades o los líderes que no pueden contestar preguntas difíciles, no pueden tomar decisiones difíciles.

Medios de comunicación

En general, al convocar a los medios de comunicación a una conferencia de prensa se buscan dos objetivos: por una parte, dar a conocer un mensaje que domine la agenda de la opinión pública y, por otro, manejar adecuadamente una crisis. Las conferencias de prensa de amlo no consiguen ninguna de las dos. De acuerdo con el análisis de spin, observamos que no establecen la agenda, sino que dependen de los hechos de la agenda mediática y que, en vez de controlar las crisis, abren más frentes que posteriormente profundizan las crisis existentes. Resulta contradictorio que el gobierno que con más frecuencia sale en medios a través de una conferencia de prensa diaria tardara dos semanas en dar a conocer la versión oficial de los acontecimientos que enfrentaron a las fuerzas federales de seguridad con los integrantes del cartel de Sinaloa durante la fallida captura del hijo de Joaquín Guzmán en octubre pasado.

Especialmente después de las tragedias relacionadas con las víctimas del crimen organizado y con el objetivo de evitar en la medida de lo posible hablar de la seguridad, amlo ha pasado por alto mostrar una verdadera empatía, sin ser consistente en dirigir mensajes creíbles de pésame y solidaridad con las familias de las personas asesinadas en diversas partes del país. En el contexto del año más violento desde que se tiene registro (1997), el mandatario evita hablar de la seguridad en general y, en el caso de las víctimas, no privilegia la empatía. Si bien el combate al crimen organizado no necesariamente es culpa del gobierno actual, la seguridad es su responsabilidad. La empatía con las víctimas es un área de oportunidad.

En un medio ambiente mediático cada vez más dominado por el entretenimiento, disminuye la relevancia de las noticias. Quienes están conectados a los medios de comunicación para conocer acerca de la vida pública no pagan costo alguno por enterarse de las actividades de los políticos, quienes buscan permanentemente atraer a más audiencias y, por ello, insertar sus campañas y mensajes de gobierno en el ámbito del entretenimiento. Al convocar a las conferencias de prensa, amlo va en sentido contrario de la tendencia mundial. Las conferencias de prensa diarias es una forma de insertarse a la fuerza en el mundo mediático del entretenimiento, de convocar a los medios de comunicación para llamar su atención y mostrarles algo relevante. No obstante, si el presidente no tiene algo noticioso qué decir, entonces el impacto de las conferencias será marginal y decreciente. Por otro lado, si la finalidad de sus conferencias de prensa no es esencialmente informar, entonces lo seguiremos viendo cada mañana aparecer en Palacio Nacional para tomar las preguntas de quienes se sienten en primera fila.

* Doctor en Ciencia Política (ucsd 2005) y socio-director de spin-Taller de Comunicación Política. Coordina el Diplomado en Análisis Político del itam. Twitter: @luisestrada_

error: Alert: Content is protected !!