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Lunes 12 de noviembre de 2018

Molotov Unplugged

Por Hugo Pablo Melchor

La Macarena y Aserejé ejemplifican el hecho de que bastan rimas pegajosas sin coherencia para forrar de dólares a sus intérpretes. Un ejemplo más lo ofrece desde hace dos décadas la banda de música alternativa Molotov, cuyos integrantes se dieron a conocer con su primer álbum, de 1997, por expresarse sin censura con lenguaje soez en temas donde el rap y hip hop mostraban inconformidad. Oídos castos no aceptaron estas canciones, aunque para los tímpanos curtidos con hardcore y black metal la discografía completa de esta banda resulta inofensiva e irrisoria.

Cierto es que los abusos y las injusticias deben ser señalados y erradicados en nuestra nación como en todo el orbe, y la música como el resto de las artes es un eficaz vehículo para combatirlos. Para ello no basta vociferar quejas a los cuatro vientos, sino ofrecer una actitud crítica, certera y objetiva sin importar si los criticados gozan o no de nuestra simpatía. Molotov exhibe las infamias de las autoridades, de las instituciones y de Estados Unidos. Pero se cuida de no dedicarle nunca canciones al ciudadano que voluntariamente infringe la ley dañando a terceros, para exigirle combativamente que actúe con civilidad, pues este les negaría su admiración y la antisistema billetera de estos músicos se vería afectada muy inconvenientemente. De ahí que sus dardos siempre vayan dirigidos a lo fácil de juzgar, por lo que solo hace falta un poco de sentido común para descubrir las imposturas de la agrupación.

Los Tres (Chile), El Tri (México) y Charly García (Argentina) ya habían realizado un concierto con sus mejores temas en versiones mayoritariamente acústicas para la cadena norteamericana MTV. Ahora, el más reciente álbum de Molotov aparece en un concierto igualmente desenchufado con temas ya conocidos y solo dos nuevos, “Muerte” y “Dreamers”. Diecinueve canciones que pretenden actuar contraculturalmente y que terminan formando parte de su odiada –¿o amada?– sociedad de consumo. Aparecerán sin falta en el track list de las fiestas sabatinas entre “Payaso de rodeo” y “El baile del sapito”.

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