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lunes 23 de septiembre de 2019

De la paridad a la igualdad

María Wendy Briceño Zuloaga*

Hagamos un poco de historia, la creación de nuestra Comisión se remonta a la comisión “especial” denominada de Equidad y Género, creada en la LVII Legislatura (1997) con el fin de instalar la perspectiva de género en todos los ámbitos de la vida pública nacional; sin embargo, debido a la relevancia de incluir dicho enfoque en cada uno de los planos del acontecer de la administración pública, a partir de la LVIII Legislatura (2000) se adquirió el carácter de “ordinaria”, iniciando así el proceso de institucionalización de la perspectiva de género en el ámbito legislativo.

Esto incluyó una serie de retos para accionar ante una realidad nacional que nos proveía de escenarios funestos para las mujeres, desde la igualdad y autonomía sobre el cuerpo, que estaban restringidas, hasta las garantías salariales y laborales, subvaloradas, de donde se desprendía una serie de atropellos y atrocidades. Recordemos que en esta época fue cuando el número de mujeres asesinadas y desaparecidas en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue incrementando como parte de las estadísticas de delitos, de ahí que se desprenden sentencias emblemáticas como las del “Campo Algodonero”,1 donde la protección a los derechos humanos de las mujeres ante la violencia estructural se volvió un parteaguas para crear un gran movimiento entre legisladoras comprometidas, mujeres de la sociedad civil, articuladas por medio de distintas organizaciones y esfuerzos, academia y organismos internacionales para la observación permanente de avances en los derechos de las mujeres.

Es por ello que me interesa hacer un reconocimiento a las presidentes de la Comisión que hoy tengo el honor de encabezar, por posicionar en la agenda legislativa que los derechos de las mujeres se han tenido que defender, que nadie nos ha regalado nada.

Las diputadas Sara Estela Velázquez Sánchez, Alma Angelina Vucovich Seele, María Elena Cruz Muñoz, Verónica Velasco Rodríguez, María Mercedes Maciel Ortiz (1997-2000), Concepción González Molina (2000-2003), Diva Hadamira Gastelúm (2003-2006), Maricela Contreras Julián (2006-2009), Martha Elena García Gómez (2009-2012), Dolores de los Ángeles Názares Jerónimo (final de la legislatura 2012), en la Comisión de Equidad y Género, y Martha Lucía Micher Camarena (2012-2015), Laura Plascencia Pacheco (2015-2018) y Laura Valeria Guzmán (final de la legislatura 2018), ya como Comisión de Igualdad de Género, quienes tuvieron un papel histórico para la conformación de importantes andamiajes y avances legislativos.

No podemos dejar de lado que, al tiempo, el movimiento feminista permeó como ya decíamos en las distintas esferas del poder público y es lo que nos ha traído hasta hoy. Actualmente, 241 diputadas de una amplia diversidad ideológica y política formamos parte de la LXIV Legislatura de la Paridad de Género en el Congreso de la Unión.

Aquí, desde esta nueva configuración –y, en mi caso, como parte de una mayoría responsable– rearticulamos, promovemos, acompañamos, defendemos y exigimos lo que por siglos nos fue negado: representatividad, justicia, acceso a una vida libre de violencia, derechos básicos universales y derechos humanos indispensables.

Treinta diputadas trabajamos bajo un objetivo común y eso nos permite fluir en el compromiso legislativo, somos absolutamente responsables de nuestro encargo por los derechos de las mujeres. Las coincidencias no son absolutas y totalitarias, no existe la llamada “aplanadora legislativa” en el interior de la Comisión, somos respetuosas y serias en los planteamientos y en las diferencias también.

Hemos llevado a cabo 11 sesiones ordinarias, dos extraordinarias, una veintena de foros de parlamento abierto sobre violencia política, paz y seguridad para todas, el Plan Nacional de Desarrollo (bajo una perspectiva de género), en materia de las reformas educativas, coloquios sobre reformas constitucionales, mesas de dictamen respecto a alertas de género, presentaciones de libros, entre las que destacan poesía lésbica y también a favor de radios comunitarias, así como la presentación de proyectos con mujeres productoras de agave y mezcal.

Parte de los objetivos que nos hemos planteado es eslabonar esfuerzos interinstitucionales, de esta manera agradecemos a secretarias de Estado, como la Dra. Olga Sánchez Cordero, la Presidenta del INMUJERES, Dra. Nadine Gasman Sylbermann, la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM), Dra. Candelaria Ochoa Ávalos, la representante de la onu Mujeres en México, Mtra. Belén Sanz, tan sólo por mencionar algunas valiosas aliadas con las que hemos podido establecer un encuentro directo, en el que políticas públicas y voluntades legislativas deben redundar en beneficios para todas. Y no queremos decir que sólo la política que se hace desde lo institucional o gubernamental es la única forma válida de incidir en los temas coyunturales, reconocemos que hemos contado con la opinión, participación, guía y escucha de numerosas activistas de manera personal, como expertas, o de manera colectiva, quienes desde su área de incidencia nos marcan las omisiones o los vacíos legales en los que tenemos que avanzar sustantivamente.

Nos alarma haber recibido numerosos casos de acoso, hostigamiento y violencia sexual hacia niñas, adolescentes y mujeres dentro de instituciones públicas y privadas, en espacios como la casa, el trabajo o los centros de recreación, es por ello que urge avanzar.

Hemos canalizado los casos más gravosos hacia distintas dependencias gubernamentales, donde ha habido buena disposición de parte del gobierno de México y sus distintos organismos encargados. Es imperante marcar un alto y enunciar con los hechos que si tocan a una, defendemos todas.

Como parte de las reuniones de trabajo para erradicar estas prácticas en las universidades e instituciones de educación superior, acudió el director del Instituto Politécnico Nacional (IPN) para comprometer a la institución hacia acciones por la igualdad y seguridad de todas.

Hemos realizado gestión a favor de los refugios para hijas, hijos y mujeres en situación extrema de violencia, señalando la necesidad de su permanencia y el recurso asignado, como el Anexo 13 del Presupuesto de Egresos de la Federación 2018.

Eso es lo que debemos reivindicar, no sólo en el sentido deliberativo, sino en la oportunidad de reformar, repensar y afinar estrategias de incidencia, equilibrar la responsabilidad del Estado, reconociendo y aprendiendo de los objetivos y misiones que dan vida a las organizaciones de la sociedad civil.

Por otra parte, también trabajamos de la mano para llevar a buen puerto las minutas remitidas del Senado en materia de trabajadoras del hogar y, la más importante de todas, por la paridad en todos los cargos públicos bajo un hito histórico: la unanimidad en la opinión y en la votación en ambas cámaras.

En la reforma del 19 –como la nombra la exministra Sánchez–, nuestra Comisión tuvo un papel preponderante, el cual suma a su propia historia más victorias. Como legislativo, hemos evolucionado exponencialmente, no ha sido un camino sencillo incluir la perspectiva de género en la agenda nacional. Ahora vamos por más garantías para que las mujeres podamos competir en las mismas condiciones que los hombres por los cargos, libres de violencia política. Las diputadas de la Comisión presentamos el proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones a leyes generales como: de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en Materia de Delitos Electorales, de Instituciones y Procedimientos Electorales, de Partidos Políticos y Orgánica de la Fiscalía General de la República, en materia de violencia política para su tipificación y sanción.

De igual manera, la Comisión presentó la iniciativa en materia de alertas de género, incluida en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, a fin de precisar los tipos de violencia contra las mujeres, los supuestos para que proceda la alerta por violencia contra ellas y la solicitud de declaratoria de alerta. También se propuso crear un comité de selección que elija al de expertas y establezca las disposiciones generales para solicitar, proceder y dar seguimiento a la declaratoria de alerta por violencia contra las mujeres. En este mismo tenor, se realizaron dos mesas de dictamen en conjunto con expertas para afinar más aún este marco jurídico.

La igualdad es pieza clave, transversal de los temas en la Cámara de Diputados, tanto en el trabajo legislativo como en su forma operativa, es por ello que también impulsamos el “Protocolo de atención para prevenir, atender, investigar y sancionar el acoso y el hostigamiento sexual en la Cámara de Diputadas y Diputados”, en coordinación con la Secretaria General y el cual pronto daremos a conocer.

Debo insistir en que este trabajo no se construye en lo individual, es resultado también de las militancias feministas de muchas aliadas, que confían en que podemos llevar a buen puerto las demandas de la población ante un país resquebrajado, en reconstrucción social, en reconfiguración política, con dolorosos indicadores como son las nueve mujeres asesinadas por día.

Los retos que se avecinan deben reconocer que la ciudadanía de las mujeres no es un elemento inerte, es un ente político que vive por medio de nuevos enfoques etarios, interseccionales, de reconocimiento pleno de la diversidad, de la no criminalización de las mujeres por decidir sobre su cuerpo. Necesitamos posicionar una política integral de cuidados, donde la responsabilidad no recaiga exclusivamente en las mujeres; es uno de los muchos temas que tienen repercusiones económicas, sociales, políticas, en los que debemos legislar de manera contundente y estamos en ello.

De parte de la Comisión de Igualdad de Género, tengan ustedes por seguro que seremos aliadas en todos aquellos rubros que nos permitan defender la igualdad sustantiva de todas, con estricto apego a los derechos humanos.

* Diputada federal por Morena, presidente de la Igualdad de Género.
1 “Correspondiente al homicidio brutal y con móvil sexual de ocho mujeres. Tres de estos homicidios, uno cometido en contra de una mujer adulta y dos en contra de mujeres menores de edad, fueron llevados por los familiares de las víctimas, a través de diversas Organizaciones de la Sociedad Civil protectoras de los derechos humanos, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos […] La demanda en contra del Estado mexicano se hizo el 4 de noviembre de 2007. La Comisión solicitó a la Corte declarar al Estado responsable por la violación de los derechos consagrados en los artículos 4 (derecho a la vida), 5 (derecho a la integridad personal), 8 (garantías judiciales), 19 (derechos del niño) y 25 (protección judicial) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos […] en relación con las obligaciones establecidas en los artículos 1.1 (obligación de respetar los derechos) y 2 (deber de adoptar disposiciones de derecho interno) de la misma, y el incumplimiento de las obligaciones que derivan del artículo 7 (obligación de adoptar medidas para eliminar la violencia contra las mujeres) de la Convención para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (la Convención Belém do Pará). La demanda fue notificada al Estado el 21 de diciembre de 2007 y a los representantes el 2 de enero de 2008.” Resumen ejecutivo: “González y otras (‘Campo Algodonero’) vs. México Corte Interamericana de Derechos Humanos 16 de noviembre de 2009”. Disponible en: www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_205_esp.pdf (Consultado el 13 de agosto 2019).

 

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