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Miércoles 18 de julio de 2018

Cultura y Lectura Julio 2018

Armonías

Por Manuel Chávez

¿Puede un instante contener la historia? La respuesta es sí, la música puede. En ella caben infinitas formas de imaginar el mundo. En ella se reúnen saberes y sentimientos; pervive la memoria emocional del género humano. La música es historia. Marco Aurelio, el sabio emperador romano, decía que “quien ha mirado el presente ha mirado todas las cosas: las que ocurrieron en el insondable pasado y las que ocurrirán en el porvenir”.

Cada jueves tenemos la oportunidad de asomarnos desde el presente a los sonidos del pasado y los del porvenir. “La música de cada jueves” es un ciclo permanente de conciertos con sede en el pequeño teatro Lola Cueto, ubicado en Francisco Sosa 298 en el Barrio de Santa Catarina, Coyoacán. Recientemente cumplió sus primeros cien conciertos, ofrecidos con un repertorio prodigioso: música antigua, tradicional mexicana y de otras regiones del mundo, música de cámara y de salón. Dúos, tríos, quintetos, solistas. Allí hemos visto desfilar la gran riqueza musical de la Ciudad de México, se han presentado músicos que van de paso por el país y se detienen por una noche a ofrecer una muestra de su trabajo. El espacio se ha abierto para músicos de Perú, Nicaragua, Chile, Colombia, Japón, Irán, India y el norte y oeste de África.

Nos dice su coordinador artístico, Manuel Mejía Armijo: “Con estos conciertos se abre la oportunidad de formarnos como público. Porque en cada concierto tenemos la oportunidad de aprender. Es un reto constante, no siempre es fácil darse la oportunidad de comprender lo que significa acercarse a un tipo distinto de música. En ‘La música de cada jueves’ hay una variedad muy amplia de propuestas musicales. Aquí, además de escuchar, también aprendemos de geografía, de vestuario, idiomas, problemáticas sociales, historia e instrumentos poco comunes para nosotros. Aquí podrán acercarse a todo lo que gira en torno a una expresión musical, mexicana o de distintas partes del mundo”.

¿Son curiosos y aman la música? Asistan a estos conciertos. En julio actuarán Electrificados jazz, con Cecilia Pérez Urías, el jueves 12; “Tawayra”, música vocal de las Américas, el día 19, y Nordik Ensamble: Amor y muerte en la música nórdica, el jueves 26. Todas las presentaciones son a las ocho de la noche y el costo siempre es de cien pesos.

Con dos años de esfuerzo constante, este ciclo permanente ha luchado por mantenerse en pie a pesar de las adversidades. Su propósito es ganarse la confianza y el aprecio del público. Apoyemos la iniciativa, porque además de ser un espacio de disfrute y placer, es una oportunidad de aprender.

La música de cada jueves

Jueves, ocho de la noche.

Teatro Lola Cueto. Francisco Sosa 298, Barrio Santa Catarina, Coyoacán

Conquistador
Dufaux y Xavier

Por Hugo Pablo Melchor

La historieta tiene con los Estados Unidos y Japón a dos prolíficos creadores de narraciones cuyas fantasías saltan rápidamente del papel hacia las pantallas. Sin embargo, existe otro productor de historias que discretamente ofrece un discurso atractivo de imágenes, colores y diálogos; lo encontramos en el mundo franco-belga, con Tintin, los Pitufos y Asterix, que, al igual que sus equivalentes estadounidenses y nipones, están presentes en todo el orbe.

Hergé, Albert Uderzo, Jean Van Hamme, Pierre Culliford Peyo y el célebre Jean Giraud Moebius son algunos de los mayores constructores de sueños surgidos del reino de la francofonía en el noveno arte. A lo largo de estas últimas décadas una pléyade de artistas y autores entrega narraciones que abordan desde los temas más cándidos hasta los más demenciales. La habilidad cuasi fotográfica de sus ilustradores plasma dibujos impactantes. Sus escritores eligen temas inusuales y hacen vivir a sus protagonistas en argumentos que secuestran al lector.

El escritor belga Jean Dufaux y el dibujante francés Philippe Xavier crearon la novela gráfica Conquistador, de tema muy cercano a nosotros: la llegada de Hernán Cortés y su encuentro con Moctezuma. No pretende ser una lección de historia universal, así que veremos a los españoles enfrentarse a la cólera de los dioses aztecas en la forma de un atacante sobrenatural y nada piadoso. Personajes como Doña Marina y Pánfilo de Narváez aparecen en su rol histórico. Los autores muestran su simpatía por los nativos de Mesoamérica en esta crítica a la codicia de los conquistadores, aunque también remarcan la bravura e ingenio que en ambos bandos existió. Intriga, traición, misterio y terror desfilan con ayuda de unas panorámicas que ofrecen una visión novedosa del mundo prehispánico. Antes de que Hollywood lo convierta en una película palomera, conviene dejarse llevar por esta obra, donde el choque cultural que nos precedió aparece tan fresco como si de una aventura desconocida se tratase.

@ManuelCh_r

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