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viernes 18 de octubre de 2019

Barbas a remojar

Óscar Durán*

¿Por qué la autonomía?

La autonomía y la transparencia son dos tendencias paralelas que han marcado el diseño de algunas instituciones contemporáneas. En diversos países se ha alcanzado el consenso acerca de que, para funcionar adecuadamente, algunas áreas de la gestión pública deben contar con una visión de largo plazo que exceda los periodos políticos, esto es, ser ajenas a presiones de gobiernos u otros poderes, y disponer de personal especializado de carrera.

En particular, se ha demostrado que, para realizar la tarea primordial de los bancos centrales, es decir, proveer de moneda nacional a sus economías y mantener su poder adquisitivo, resulta imprescindible una independencia efectiva de la autoridad monetaria frente a la coyuntura política.

A lo largo de las últimas décadas, en muchas naciones los bancos centrales han adquirido mayor autonomía y, al mismo tiempo, se ha fortalecido su transparencia. Así, la autonomía de la banca central no significa de ninguna manera aislamiento u opacidad sino, al contrario, una cabal apertura y rendición de cuentas. Ello implica una explicación clara de los objetivos y beneficios en materia de estabilidad de precios, difusión oportuna de los métodos y procedimientos para alcanzarlos, así como una estricta rendición de cuentas sobre los resultados.1

Este texto busca explicar brevemente: a) la evolución de la banca central contemporánea hacia la autonomía; b) las características de la autonomía del Banco de México y c) las medidas de apertura comunicativa, divulgación y transparencia de las que se ha acompañado la autonomía.

La evolución de los bancos centrales hacia la autonomía

El Banco de México (BM) provee a la economía del país de moneda nacional. Su objetivo prioritario consiste en procurar la estabilidad del poder adquisitivo de dicha moneda; es decir, el combate a la inflación. Para lograr este objetivo, el Banco goza de autonomía en el ejercicio de sus funciones y en su administración. También son sus finalidades promover el sano desarrollo del sistema financiero y propiciar el buen funcionamiento de los métodos de pagos.

El mandato de autonomía otorgado por la Constitución Federal al Banco de México responde a una realidad económica y a un consenso mundial. Durante varias décadas del siglo pasado, en el marco del debate sobre política monetaria, florecieron corrientes de políticos y economistas convencidos de la posibilidad de que dicha política estimulara la actividad económica de forma directa y permanente. En este contexto, diversos gobiernos intentaron promover la actividad económica y el empleo por medio de una política monetaria expansiva, orientada a abaratar el crédito, encauzarlo a sectores específicos o financiar el gasto público.

Esta utilización de la política monetaria estuvo lejos de fomentar el crecimiento permanente, al contrario, generó distorsiones y desigualdades; aunada a otros desequilibrios, provocó también graves crisis que revirtieron, con mucho, los magros beneficios de un crecimiento efímero emprendido sobre bases endebles.

A estas experiencias históricas negativas, que ocasionaron daño a la población y estancaron el crecimiento, se ha sumado después un amplio acervo de estudios teóricos y empíricos que apuntan convincentemente a que la política monetaria no puede influir de manera directa y permanente en el desarrollo económico, el cual depende de factores reales como la demografía, la incorporación de nuevas tecnologías, inversión y productividad, entre otros. En este sentido, podemos afirmar que el mejor aporte al desarrollo económico que puede hacer un banco central consiste en mantener un ambiente de estabilidad de precios, indispensable para el crecimiento.

En efecto, una evolución de los precios moderada y previsible tiene numerosos beneficios, como: facilitar mejores decisiones de inversión, ahorro o consumo, con un horizonte de más largo plazo; preservar el poder adquisitivo de los salarios; crear un clima más adecuado para su incremento real y generar condiciones para optimizar la distribución del ingreso; propiciar que el sistema financiero sea más flexible, profundo y eficiente, y –por ende– que el ahorro se canalice a los destinos más rentables, así como promover una mayor disponibilidad de recursos crediticios, en mejores condiciones para familias y empresas.2

De modo que, si bien la estabilidad de precios no es la única condición para fomentar el crecimiento económico y se requiere la concurrencia de otras políticas, es una condición indispensable para cualquier proceso de crecimiento viable.

La autonomía del Banco de México

Dada la experiencia histórica y el creciente consenso en torno a los beneficios de la estabilidad de precios, desde finales del siglo pasado se extendió la noción sobre la conveniencia de que los países dispusieran de una institución con una visión de largo plazo y ajena a las presiones políticas de coyuntura, que estuviera encargada de combatir la inflación.

Con ese objetivo, muchas naciones brindaron autonomía a sus bancos centrales y les encomendaron como meta única, o prioritaria, procurar la estabilidad de precios. Hoy, buena parte de los bancos centrales del mundo gozan de autonomía y tienen como mandato legal el propósito fundamental de combatir la inflación.

En el caso de México, a partir del 1 de abril de 1994, el BM se convirtió en una institución autónoma. La capacidad de actuar con independencia se encuentra garantizada por diversos factores. El principal es que la Constitución establece con claridad su objetivo prioritario de mantener la estabilidad del poder adquisitivo y señala que “ninguna autoridad podrá ordenar al banco conceder financiamiento”, lo que salvaguarda su soberanía para determinar los términos y condiciones en que suministra el dinero primario.

Asimismo, la toma de decisiones se delega a una Junta de Gobierno, que es un órgano colegiado compuesto de cinco miembros, el cual cumple con todas las características, condiciones e incentivos para actuar de forma independiente en la búsqueda del mandato institucional. En lo que atañe al nombramiento de los miembros de la Junta de Gobierno, éstos deben satisfacer rigurosos requisitos de formación profesional y experiencia en el ámbito monetario y financiero. Además, son propuestos por el Poder Ejecutivo a la consideración del Senado de la República, lo que garantiza el consenso de dos poderes en la designación de estos funcionarios.

Mecanismos para el seguimiento y evaluación de las políticas de Banco de México

Una institución autónoma debe responder a su estatuto jurídico con una estricta rendición de cuentas que permita conocer el fundamento de sus políticas y evaluar sus resultados. Desde que obtuvo su autonomía, en la Junta de Gobierno del Banco de México ha habido una clara conciencia de esta necesidad y, a lo largo de estos veinticinco años se han venido adoptando mejoras continuas en materia de divulgación, transparencia y rendición de cuentas. De hecho, desde 1996, bastante antes de que se legislara en materia de información y transparencia, el BM comenzó a utilizar las tecnologías de la información para promover su apertura informativa y, en su página de internet, creó una llamada “ventanilla única” para resolver dudas y requerimientos de información por parte del público. El objetivo, desde entonces, ha sido brindar información suficiente, pertinente y oportuna que permita a la ciudadanía tomar mejores decisiones y, a la vez, juzgar las metas, estrategias y resultados del banco central.

Esta orientación a la transparencia se ha fortalecido todavía más desde 2001, cuando el BM adoptó el esquema denominado de objetivos de inflación, el cual basa su éxito en la credibilidad y confianza que generan sus acciones en las expectativas de los agentes económicos. Así, entre mejor informado esté el público sobre la naturaleza de las metas del instituto central, los beneficios a corto y largo plazo que entraña su misión institucional y las estrategias concretas que utiliza para alcanzarlos, será más sencillo lograr que se alineen las expectativas de los agentes económicos en torno a la meta inflacionaria del banco central.

Por esta razón, aparte de las obligaciones que le marca la Ley, promueve una política de apertura informativa y transparencia; asimismo, ha fortalecido la tarea de divulgar su información en todos los aspectos.

Por un lado, el BM genera un amplio acervo de información económica que sirve para que los agentes económicos y los ciudadanos en general tomen decisiones cotidianas; emite información pública útil para evaluar la evolución de la economía de manera oportuna; además, publica regularmente numerosos indicadores que permiten a los agentes económicos realizar un seguimiento detallado de la labor del banco. En este sentido, ha habido un cambio importante en la calidad, cantidad y oportunidad de la divulgación de datos económicos.

Aparte de información económica de uso cotidiano, el BM emite datos indispensables para los usuarios del sistema financiero. Por un lado, se divulgan informes semestrales sobre el estado general de dicho sistema, así como reportes periódicos sobre indicadores básicos del crédito en el país, a fin de que el público conozca las fortalezas y vulnerabilidades de aquél y la evolución del crédito en sus diversos rubros. De igual manera, se da a conocer información comparativa sobre las distintas condiciones en que se ofrecen los servicios financieros, a fin de proteger al consumidor y propiciar que tome mejores decisiones. Además, cuenta con abundante información sobre la operación y forma de uso de los procedimientos de pagos, las características y elementos de seguridad de billetes y monedas, así como acerca de disposiciones y regulaciones que adopta.

Los programas de educación financiera del Banco de México son otro valioso instrumento, tanto para brindar a distintos segmentos de la población mayores elementos de juicio para su toma de decisiones, como para hacer conciencia social sobre la importancia del mandato constitucional de preservar la estabilidad de precios. Al respecto, ha instrumentado una amplia estrategia que abarca distintos segmentos de la población de las más diversas edades. Así, la institución dispone desde una atractiva página para la educación y concientización financiera de los niños, denominada Mi Banxico, hasta programas de enlaces y divulgación con universidades o populares y concurridos concursos, como los premios Contacto y Reto banxico para estudiantes de educación media y superior, que estimulan la reflexión sobre diversos aspectos de política monetaria y económica.

El BM no sólo ha tenido un salto cualitativo al difundir información económica, sino que es una institución de vanguardia al dar a conocer su propio proceso de toma de decisiones. Por un lado, emite con el mayor nivel de detalle los insumos de información en los que se basa ésta. Un ejemplo de ello es haber incluido, a partir de 2018, la publicación en cada informe trimestral sobre los pronósticos para la inflación promedio, también por trimestre, de los siguientes 24 meses. Con ello, se refleja a cabalidad la evaluación del banco acerca de las presiones inflacionarias y se brinda una referencia para valorar el comportamiento periódico de la meta de inflación.

En lo que se refiere a trascender sus procesos de deliberación interna, el BM brinda informes periódicos al Congreso; publica sus decisiones de política monetaria, acompañadas de un boletín y publica un detallado informe trimestral. Además, desde 2011 edita las Minutas de Política Monetaria, en las que se reproducen las discusiones de la Junta de Gobierno respecto a la toma de decisión de la política monetaria. A partir de 2018, el Banco de México es de los pocos institutos centrales que incluyen en la publicación de sus minutas las opiniones de cada uno de los miembros de la Junta de Gobierno en torno a las decisiones que se someten a votación, así como los argumentos con base en los cuales emiten su voto, cuando éste difiere de la decisión mayoritaria. Igualmente, se decidió que las transcripciones completas de las reuniones de dicha Junta –donde se adopta la decisión de política monetaria– permanezcan disponibles para el público tres años después de la reunión correspondiente, lo cual es un lapso menor al de otros bancos que han adoptado esta práctica de transparencia. Por lo demás, cabe recalcar que, desde hace algunos años, los informes trimestrales se anuncian con una conferencia de prensa, en la que están presentes todos los miembros de la Junta de Gobierno y se aceptan preguntas de toda índole por parte de los periodistas especializados.

Balance

En suma, la autonomía y la transparencia han sido un binomio que funciona de manera eficaz. El BM ha logrado avances sustanciales en el combate a la inflación y se ha pasado de cifras de dos y hasta tres dígitos a niveles cada vez más cercanos a la meta de 3%. El hecho de que uno de los ejes de la política de la institución sea la transparencia, permite que el público pueda juzgar sus estrategias y constatar sus resultados, lo que –a su vez– refuerza la credibilidad del banco central y la confianza en sus acciones. La transparencia es un proceso dinámico y permanente, y la Junta de Gobierno del Banco de México ha manifestado su compromiso para seguir ofreciendo información pública de la mayor calidad y oportunidad, con el propósito de que los ciudadanos sigan evaluando el cumplimiento de su labor. Entre mayor transparencia y rendición de cuentas, el Banco de México ejercerá de mejor manera su autonomía y continuará aportando a la estabilidad de precios y el crecimiento con equidad del país.

* Director de vinculación institucional y comunicación del Banco de México.
1 Para una visión panorámica de la interacción entre autonomía y transparencia, véase “Importancia de la transparencia y el acceso a la información pública en las tareas del banco central” de Alejandro Díaz de León, incluido en Esquivel, Gerardo (coord.) (2018), La relevancia de la información pública para la toma de decisiones económico-sociales. México, inai.
2Véase al respecto, Programa de política monetaria para 2019, https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/
programas-de-politica-monetaria/%7B869C449E-6AC5-0AF3-986D-F7520DEF8867%7D.pdf
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