You dont have javascript enabled! Please download Google Chrome!
lunes 23 de septiembre de 2019

Atender lo diverso

Reyna Celeste Ascencio Ortega*

A casi un año de haberse conformado la Comisión de Juventud y Diversidad Sexual en la LXIV Legislatura de la H. Cámara de Diputados, es necesario hacer un balance y reflexionar acerca de los logros, avances y retos cumplidos hasta ahora.

De acuerdo con los últimos datos del Instituto Mexicano de la Juventud, en 2017 nuestro país contaba con 38.6 millones de jóvenes de 12 a 29 años, cifra que representó un bono poblacional y, por tanto, una oportunidad para aportar al desarrollo nacional. De ahí la imperante necesidad de que desde la Cámara baja se trabaje de manera transversal con las juventudes mexicanas.

Aunado a lo anterior, la adhesión a dicho órgano interno en San Lázaro, en materia de diversidad sexual, es un precedente histórico para el Congreso de la Unión en la defensa de los derechos humanos; con ello, la actual legislatura responde a una de las demandas más sensibles por la que ha pugnado y padecido la población LGBTI+ durante décadas, una de las más discriminadas en México.

Además, esta legislatura se distingue porque quienes la conformamos, somos jóvenes que pertenecemos abiertamente a la diversidad sexual, lo cual refleja la verdadera inclusión y un cambio efectivo de paradigma en el Poder Legislativo de la 4T. El reto de representar a esta parte de la ciudadanía y legislar siendo joven es mostrar que aún con la “falta de experiencia” estamos dispuestos a aprender, capacitarnos, trabajar con eficacia, transparencia, austeridad y –lo más importante– con voluntad, de la mano de las personas jóvenes y de la población diversa sexualmente.

¿Por qué trabajar con la población de la diversidad sexual?

En este punto es importante señalar que, de acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), el término diversidad sexual hace referencia a todas las posibilidades de asumir, expresar y vivir la sexualidad, así como identidades y orientaciones sexuales (distintas en cada cultura y persona). Es reconocer que todos los cuerpos, todas las sensaciones y todos los deseos tienen derecho a existir y manifestarse sin más límites que el respeto a los derechos de otras personas.

La importancia de trabajar con la población LGBTI+ radica en que durante siglos se ha vivido en una constante desinformación y con estigmas que han llevado a la sociedad a replicar discursos de discriminación hacia lo que se considera fuera de lo heteronormado, por lo que resulta necesario dar a conocer, entender y visibilizar que nuestro país se ha caracterizado por ser plural en cultura y tradiciones. Baste mencionar que cuenta con 65 pueblos originarios, entre ellos, el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, donde habitan los muxes, personas que se asumen como un tercer género. Nuestra misión es legislar para conformar un Estado de derecho libre de discriminación y erradicar los delitos y crimenes de odio por homofobia, que se manifiestan desde la agresión verbal o física hasta el homocidio.

La legislatura mexicana normó, desde 2009, una de las demandas más fuertes de la población que representa la diversidad sexual: hacer efectivo el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, atendiendo la máxima respecto a que si todos tenemos las mismas obligaciones, lo justo es que también todos tengamos los mismos derechos.

Dicho logro repercutió solamente en la Ciudad de México, dejando a consideración de los congresos estatales las reformas necesarias en sus códigos civiles o familiares. Tras diez años de lucha, en 2019 más de la mitad de los estados han atendido las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (scjn), garantizando el matrimonio por igual en Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo y San Luis Potosí.

En contraparte, el desconocimiento para normar el tema se observa en entidades como Sinaloa, Veracruz y Zacatecas, donde se han rechazado los exhortos emitidos por la Cámara de Diputados y la Secretaría de Gobierno, con lo cual se infringen los derechos humanos al votar en contra. Es por ello que presenté, en materia de reforma educativa, una reserva para impartir educación sexual integral en los diferentes niveles educativos, con el objetivo de que las generaciones siguientes vivan en un país equitativo y libre.

Sin embargo, las demandas sociales de la población LGBTI+ van más allá de generar la igualdad de derechos para que en todo el país las personas puedan relacionarse jurídicamente con quien así deseen, sin judicializar sus derechos civiles. En este sentido, debemos garantizar:

  • El debido proceso y la aplicación de mayores penas para los perpetradores de crímenes de odio por homofobia.
  • Dar seguimiento a la reforma de la ley del imss e issste para otorgar seguridad social a familias formadas por parejas del mismo sexo, así como servicios de salud integrales, de calidad y sin discriminación.
  • Promover la educación sexual y el combate a la discriminación por orientación sexual, así como la cultura de la paz con un enfoque incluyente.
  • Elaborar, implementar y vigilar la aplicación de los protocolos, manuales, guías de apoyo y atención a la diversidad sexual para evitar detenciones arbitrarias.
  • Implementar políticas laborales de inclusión de la población lgbttti.
  • Reformar para que el trabajo sexual sea reconocido.
  • Atender las reformas, iniciativas y acuerdos ciudadanos.
  • Reconocimiento de las familias diversas.
  • Derecho a la adopción para padres o madres del mismo sexo.
  • Derecho a la identidad de género.
  • Reformar el artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para ampliar el respeto y el derecho a la no discriminación, entre otros.

Cabe mencionar que las demandas anteriores se han planteado con base en las propuestas de grupos de la sociedad civil, organizaciones y activistas de la diversidad sexual.

En la LXIV Legislatura nos sensibilizamos con estos grupos poblacionales al construir, reconstruir y transformar desde el interior de uno de los tres poderes de la Unión, ya que informamos y capacitamos en las reuniones ordinarias de la Comisión.

Asimismo, hemos trabajado con las personas que integran la población trans (transgénero, travestis y transexuales) en foros, charlas y encuentros. El 17 de mayo, Día Nacional Contra la Homofobia, se realizó la petición a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para que se garantice un trabajo digno y libre de discriminación a estas personas. Por su parte, el Poder Ejecutivo también decretó esa fecha como el Día Nacional Contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia.

Como parte de la ruta de trabajo para la elaboración de la Ley General de Juventudes, hemos propuesto la mesa de trabajo y diálogo sobre derechos sexuales e inclusión o diversidad sexual, así como descentralizar la política legislativa de la Ciudad de México y trabajar en el esquema de parlamento abierto, realizando el foro “Jóvenes, Cámara y Acción” en gran parte del territorio mexicano, desde estados del centro como San Luis Potosí, Estado de México, Michoacán, Queretaro, Puebla, Veracruz, Jalisco y Ciudad de México, hasta aquéllos del norte: Sinaloa, Nuevo León, Zacatecas y Coahuila, mientras que en el sur participan Quintana Roo, Chiapas y Oaxaca.

Como legisladores jóvenes nos percatamos de dos hechos importantes en la vida política de México: 1. Que las juventudes no somos sujetos de derecho y 2. Que los diputados no estamos facultados para legislar en materia juvenil, por lo que desde abril de 2019 presentamos las reformas constitucionales al artículo 4 y 73 de nuestra Carta Magna, queremos que por medio de esta Comisión se marque la pauta para los mexicanos del presente y para las nuevas generaciones, cuando nosotros ya no estemos aquí.

En virtud de lo anterior, expreso con claridad que la Ley General de Juventudes se ha intentado realizar en más de 14 ocasiones y su ejecución se ha detenido debido a aspectos políticos de diferente índole, algunos de ellos incluso partidarios. Hoy tenemos la oportunidad de ver más allá de los colores y pensar en el México que todos queremos, trabajar en conjunto con el Senado de la República y otras instancias nacionales e internacionales.

Desde la instalación de la Comisión, todos los secretarios y secretarias de la junta directiva, conformada por diferentes fuerzas políticas, se pronunciaron a favor de la diversidad sexual; posteriormente se crearon las Subcomisiones de Juventud y de Diversidad Sexual, demostrando de este modo la voluntad de trabajo para legislar y vivir en un México más justo.

Es ahora y somos nosotras y nosotros quienes podemos transformar el hoy para el vivir del mañana.

* Diputada federal por Morena, presidente de la Comisión de Juventud y Diversidad Sexual.
error: Alert: Content is protected !!