You dont have javascript enabled! Please download Google Chrome!
domingo 16 de junio de 2019

Alternancia en Panamá

Gibbran Montero y Jorge Egren Moreno*

El pasado 5 de mayo se llevaron a cabo elecciones generales en Panamá. En dicha contienda estuvieron en juego más de 1 700 cargos, entre titulares y suplentes. Ese domingo se eligió al presidente y vicepresidente de la República, 71 diputados de la Asamblea Nacional y 20 del Parlamento Centroamericano (Parlacen). Además, a nivel local, 81 alcaldes, 679 representantes de corregimiento y nueve concejales fueron sometidos a votación.

El sistema electoral de Panamá tiene dos aspectos similares al mexicano. A diferencia de la mayoría de los países de América Latina, y al igual que en México, en las elecciones presidenciales no existe segunda vuelta. El candidato ganador es electo por mayoría simple. Este método de elección tiene efectos reductores en el sistema de partidos. Por ello, en Panamá es común que los partidos políticos formen coaliciones y postulen candidaturas presidenciales fuertes. El segundo aspecto, es que los legisladores son electos por doble vía: mayoría relativa y representación proporcional, tal y como se integran las Cámaras del Congreso mexicano. El territorio panameño se divide en 26 circunscripciones uninominales y 13 plurinominales, con distinta magnitud de representación. El número efectivo de partidos políticos, índice que muestra el grado de fragmentación partidista, se ha reducido de 5.55 en 1994 a 4.0 en 2014.

Algunos elementos por considerar en el contexto pre electoral

El rumbo de la contienda estuvo definido por cuatro factores: 1) el cambio en el perfil sociodemográfico del votante; 2) la implementación de nuevas reglas electorales; 3) la incursión de candidatos independientes con posibilidad de triunfo, y 4) el descontento social por casos de corrupción y las campañas a favor de la no reelección.

Perfil sociodemográfico del votante

De acuerdo con el informe “Proceso de Transición demográfica en Panamá” de la Contraloría General de ese país, poco más de 2 millones de habitantes (52% de la población) tienen menos de 30 años. Desde el punto de vista electoral, 29% de los ciudadanos habilitados para votar son jóvenes de entre 18 y 30 años; de ellos, 13% pudieron ejercer su derecho al voto por primera vez.

Por otro lado, según datos del Banco Mundial, Panamá ha sido una de las economías de mayor crecimiento en el mundo. Durante los últimos cinco años, el crecimiento promedio anual ha sido de 5.6%, muy superior al promedio de América Latina. Este crecimiento de la economía permitió a los gobiernos generar mayores transferencias públicas, lo que contribuyó a la paulatina reducción de la pobreza durante la última década. Resultado del auge económico: una nueva generación de votantes migró a la capital del país en busca de mayores oportunidades de educación y empleo.

Nuevas reglas electorales

Durante estas elecciones se implementaron cambios en la legislación electoral.1 La reforma electoral aprobada en 2017 atiende a las recomendaciones formuladas por la Misión de Observación Electoral (MOE) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de 2014. La MOE señaló las “asimetrías en la competencia electoral” que se manifiestan en el uso de recursos públicos para beneficiar a candidatos oficialistas y la precaria regulación del financiamiento de las campañas electorales (topes de gastos de campaña y fiscalización).

La reforma electoral trató de atajar dos problemas: 1) el esquema de financiación privada que fomentó la inequidad en la contienda y 2) la debilidad institucional para fiscalizar los recursos destinados en las campañas. Por ello, se establecieron topes al financiamiento privado y se ordenó la publicación del origen de las contribuciones privadas a través de la página web del Tribunal Electoral (TE) de Panamá. Durante las dos semanas posteriores a la contienda electoral, los candidatos tendrán que presentar una lista con los donantes de su campaña. Además, se estableció que el 1% de los ingresos corrientes presupuestados para el gobierno central se destinarían para el financiamiento público de la política.

Otro aspecto importante de la reforma fue la reducción del periodo electoral. Las contiendas internas duraron 45 días y la campaña presidencial, 60 (del 4 de marzo al 2 de mayo de 2019). Es la primera vez que se fijan periodos para actividades proselitistas, pues no había restricción expresa en la legislación. Por ello, antes de la reforma se podía efectuar promoción y emitir propaganda prácticamente durante todo el mandato. Como medidas para garantizar la equidad e imparcialidad del uso de los recursos públicos, se prohibió la difusión de publicidad estatal en todos los medios de comunicación seis meses antes de la jornada electoral, así como la presencia de precandidatos y candidatos en eventos de inauguración de obras o actividades financiadas con fondos públicos, excepto a quienes ejercieron cargos de elección popular.

La regulación de los medios de comunicación fue un tema omitido en la reforma electoral. Dos asuntos originalmente propuestos por la Comisión Nacional de Reformas Electorales fueron rechazados por la Asamblea Nacional: 1) la obligación de los medios de comunicación social y las empresas publicitarias de suministrar información sobre anuncios políticos pagados al TE y a la Fiscalía General Electoral, y 2) el monitoreo de medios para conocer el grado de cobertura de los candidatos.

Candidatos independientes

Desde 2014 se permite la postulación de candidaturas independientes a la Presidencia. Durante esta elección participaron tres candidatos sin partido: Marco Ameglio, Ana Matilde Gómez y Ricardo Lombana. La figura de los candidatos independientes cobra relevancia cuando la mitad de los 2.8 millones de panameños habilitados para votar no declaran afiliación partidista. Los ciudadanos que aspiran a postularse como candidatos independientes deben inscribir adherentes a su candidatura en libros del TE, en una cantidad equivalente al 2% de los electores inscritos en la circunscripción correspondiente, con relación a los votos válidos emitidos en la última elección, excepto en el caso de la candidatura presidencial, donde se requiere únicamente el 1 por ciento. En cada elección pueden postularse tres candidatos presidenciales independientes, y son aquellos que acreditan el mayor número de adherentes.

Al concluir el periodo de solicitud de registro, el TE validó 1.6 millones de firmas para los candidatos independientes a los distintos cargos que estuvieron en disputa. En la Asamblea Nacional, los diputados de libre postulación pasaron de uno a cinco, con el 7% de la votación nacional.

Descontento social: corrupción y campaña antirreeleccionista

La corrupción ha sido un tema central en las recientes elecciones celebradas en América Latina, y Panamá no es la excepción. Durante los últimos años se han ventilado públicamente casos de corrupción a escala internacional; algunos de los más relevantes son: Panama Papers, Odebrecht y la detención del expresidente Martinelli por supuesto espionaje político. Los Panama Papers tuvieron una repercusión mundial, ya que formaron parte de una filtración internacional de documentos de la firma panameña de abogados Mossack Fonseca, que revelaba el ocultamiento de propiedades de empresas, ganancias y activos en paraísos fiscales por parte de jefes de Estado y de gobierno, líderes de la política mundial y personalidades destacadas del mundo de las finanzas, la política y los deportes. Lo que eventualmente podía constituir evasión fiscal u otros delitos vinculados con el lavado de dinero.

La investigación del caso Odebrecht ha salpicado a tres administraciones panameñas: Martín Torrijos (2004–2009), Ricardo Martinelli (2009–2014) y Juan Carlos Varela (2014–2019). Las investigaciones incluyen a los hijos del expresidente Martinelli. André Rabello, quien dirigió durante varios años las operaciones de Odebrecht en Panamá, confesó haber pagado millones de dólares a funcionarios y particulares panameños, incluidos los hijos del expresidente, quienes actualmente se encuentran sujetos a un proceso de extradición solicitado por la justicia de Panamá.

Hoy en día, Ricardo Martinelli enfrenta un juicio oral por cargos de espionaje a opositores durante su gobierno. La causa está abierta principalmente por la intervención de las comunicaciones sin autorización judicial entre 2012 y 2014, de poco más de 150 personas, entre los que se encuentran periodistas, empresarios, sindicalistas y líderes opositores. Es la primera vez que un expresidente de Panamá está sujeto a un proceso penal.

En Panamá se permite la reelección ilimitada de alcaldes y diputados, mientras que para el presidente está prohibida en los dos periodos constitucionales siguientes al que ejerció el cargo. De acuerdo con datos del TE, la tasa de reelección de diputados ha crecido sostenidamente a lo largo de la última década, de 15.3% a 54.9 por ciento. En opinión de los expertos, esto se debe a enormes recursos asignados de manera discrecional y transferidos mediante esquemas clientelares. Bajo este contexto se desarrolló un movimiento social que ha utilizado intensamente las redes sociales para manifestarse en contra de la reelección. El movimiento #NoalaRelección (sic) surgió del descontento social hacia la clase política panameña, principalmente con los políticos que han permanecido durante años en la Asamblea Nacional. Por ello, esta elección constituyó un reto en la credibilidad de candidatos y partidos políticos.

Jornada electoral

Con este escenario, después de 60 días de una campaña marcada por el tema de la corrupción, se realizó la jornada electoral en Panamá. Si bien la legislación panameña permite el voto adelantado para aquellas personas que se encuentren en situación especial (centros hospitalarios, hogares para adultos mayores, miembros de la fuerza pública en servicio o nacionales que por motivo de viaje estén fuera del país), así como el voto penitenciario y desde el extranjero, el mayor número de votos se recibió el mismo día de la jornada electoral.

Según datos oficiales del TE de Panamá, autoridad encargada de organizar los comicios, el padrón electoral estuvo conformado por cerca de 2.8 millones de electores, de los cuales 50.2% eran mujeres y 49.8%, hombres. Destaca el hecho de que poco más de 56 mil electores eran jóvenes que tuvieron la oportunidad de votar por primera vez, mientras que la lista de electores residentes en el extranjero la conformaron 8 mil panameños.

La participación electoral general para estos comicios fue de 73%, es decir, poco más de 2 millones de electores emitieron su voto en alguna de las 7 mil mesas receptoras del voto.

La jornada electoral estuvo acompañada por observadores electorales  internacionales de la OEA (62 observadores) y de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore) (54 observadores). En sus informes preliminares ambas misiones coincidieron en que la jornada se había desarrollado de manera ordenada, y reconocieron el papel del TE; sin embargo, apuntaron algunas áreas de oportunidad, entre otras: el padrón electoral estaba organizado por número de cédula y no por orden alfabético, lo cual retrasaba la emisión del voto; el papel del “acompañante” en el voto asistido requiere de un protocolo establecido, y el procedimiento de cierre de casilla debe ser más sencillo para dar comienzo al conteo de los votos.

Resultados electorales

Para los comicios presidenciales hubo siete candidatos (seis hombres y sólo una mujer), de los cuales tres eran independientes. No obstante, los partidos y candidatos tradicionales se impusieron en la contienda. Los resultados se muestran en el Cuadro 1, de acuerdo con datos oficiales del TE.

Tal y como lo habían señalado las encuestas previas a la jornada electoral, el nuevo Presidente será Laurentino Cortizo Cohen del Partido Revolucionario Democrático (PRD), quien participó en la Alianza “Uniendo Fuerzas” con el Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molinera). Esto significa que el PRD regresa al poder después de una década en la oposición. Al respecto, es pertinente señalar que la alternancia en la Presidencia ha sido una constante en este país centroamericano; basta echar un vistazo al Cuadro 2, donde presentamos a los presidentes y sus partidos políticos en los últimos 20 años.

Dos elementos que difirieron de lo señalado por las encuestas previas a la jornada electoral fueron el estrecho margen de victoria entre el primer lugar y el segundo (dos puntos porcentuales, lo que representa 46 205 votos), y el contundente voto de castigo que las y los panameños dieron al Partido Panameñista, que actualmente se encuentra en el poder. Su candidato, José Blandón, quedó en cuarto lugar con casi 11% de la votación. Asimismo, como un hecho histórico, Ricardo Lombana (candidato de libre postulación) obtuvo casi 19% de los votos. Con ese porcentaje de votación se ubicó como el tercer candidato más votado en la contienda presidencial. Esto se puede explicar por la baja popularidad del presidente Varela y la creciente inconformidad de la población con el manejo económico del país.

Respecto al escenario de resultado estrecho, en un primer momento, el partido Cambio Democrático declaró que no aceptaría los resultados hasta conocer el 100% de las mesas escrutadas, y denunciaba diversas irregularidades en la jornada electoral. No obstante, una vez que el expresidente Martinelli felicitó públicamente a Cortizo Cohen, el candidato Roux aceptó su derrota.

Retos para el nuevo presidente

El nuevo mandatario, mejor conocido como “Nito”, asumirá el cargo el 1º. de julio de este año, y estará en el mando hasta 2024. Nació en la ciudad de Panamá y tiene 66 años. Es licenciado y maestro en Administración de Empresas, y hasta antes de ser candidato a la Presidencia se desempeñaba como director ejecutivo de una empresa. Su carrera política incluye ser legislador a lo largo de una década (1994 a 2014) y ministro de Desarrollo Agropecuario durante el gobierno de Torrijos (2004 a 2006). En 2008 participó como precandidato presidencial por el PRD, sin éxito.

El discurso del presidente electo ha estado enfocado al relanzamiento de la economía, a la unidad nacional y al combate a la corrupción; y justamente en torno a estos temas, podemos apuntar algunos retos que deberá enfrentar Cortizo Cohen:

  • Si bien Panamá es el país de mayor crecimiento económico en América Latina y se ha ido consolidando como un lugar estratégico en el ámbito financiero y comercial (sobre todo desde la construcción del Canal de Panamá y por las atractivas ventajas financieras que ofrece a las empresas), también es uno de los países de la región con más desigualdades (principalmente en las zonas rurales). En la actualidad, dicho crecimiento se concentra en muy pocas manos, por lo que el nuevo mandatario tendrá que mejorar la situación en las zonas alejadas al Canal y consolidar el modelo de desarrollo en todo el país. Asimismo, deberá promocionar y diversificar el turismo, ya que es una gran área de oportunidad para Panamá. Cabe mencionar que una de sus principales propuestas de campaña estuvo enfocada a combatir la pobreza y la desigualdad.
  • Reducir la tasa de desempleo (6%, que afecta mayormente a los jóvenes) y la tasa de empleo informal (cuatro de cada diez panameños trabajan en el sector informal; es la tercera tasa más alta de América Latina). De manera paralela, será importante conocer los programas que se implementarán para fortalecer la parte técnica de la mano de obra. Por ejemplo, a través de la continuidad del programa de educación dual, que permite a los jóvenes estudiar e insertarse en el mundo laboral de distintas empresas.
  • En materia de seguridad social, deberá atender el tema de pensiones y mejorar los servicios de salud. En los últimos meses, la Caja de Seguro Social ha enfrentado una importante crisis; incluso se ha planteado la posibilidad de dividirla en dos entidades (una para que atienda los temas de salud y otra para los asuntos financieros).
  • Incrementar la confianza ciudadana en las instituciones públicas, las cuales se han visto afectadas por los casos de corrupción. Esto requerirá fortalecer y mejorar la transparencia e incorporar algunos elementos de gobierno abierto. Lo anterior también fue parte de la campaña.

* Consultor internacional y especialista en asuntos electorales, respectivamente.
1 El proceso de reforma electoral es abierto; en su discusión participa una multiplicidad de actores políticos y sociales, incluidas las organizaciones obreras, no gubernamentales, universidades y el gremio empresarial. Desde la transición a la democracia en 1990, el TE (Tribunal Electoral) de Panamá convoca a una Comisión Nacional de Reformas Electorales (Comisión) para la revisión de la legislación electoral. Una vez elaborada la propuesta de reforma en la Comisión, el TE envía el proyecto a la Asamblea Nacional para su debate y aprobación. La institucionalización de esta vía de reforma ha otorgado un mayor grado de legitimidad al marco regulatorio y ha despresurizado escenarios de tensión política postelectoral.
error: Alert: Content is protected !!